El Invierno Canadiense – El Clima en Canadá

El Invierno Canadiense – El Clima en Canadá

Acostumbrandose al Invierno Canadiense

Con algo de experiencia Canadiense usted aprenderá que el Otoño que comenzó en Sep hasta que Santa Claus nos caiga dentro de la chimenea que no tenemos, es la época del año con más ‘Cambios’:

Cambio de Hora: Yo ya la adelanté. Además, hispano que se respete tiene el reloj adelantado
minimo 5 minutos. What’s about you?. Aunque no les vaya a pasar como el tipo que le dice a otro: ¿Ese reloj que está en la esquina es tuyo? Y dice: Si, es que siempre se me adelanta.

Cambio de Animo: El sólo hecho de ver como amanece y oscurece más temprano nos pone hasta de malas pulgas. Hay trabajadores que no volverán a ver el sol hasta Abril. Ojo con el síndrome de comprarlo hecho. Hagamos el almuerzo?. Comprémoslo hecho. Hagamos el amor? Comprémoslo hecho.

Cambio de casa: Como bien lo dice mi amigo Jorge Giraldo en la Guía de Toronto, aprovechen ahora porque el otro año se avecinan más altos impuestos y más exigencias por parte de los bancos. Yo ya compré mi casita.ca

Cambio de carro: Aquí se acostumbra a sacar un carro exclusivamente para el invierno y guardan el que menos se quiera exponer al voleo de sal y mugre. Hay algunos que sólo cambian las llantas por unas de ‘invierno’, otros le hacen full mantenimiento al carro de la señora y lo que sobre para al ‘tiestico’ del marido.

Cambio de cobijas y hasta de pijama: La de plumas es mi favorita aunque pesa más que un cargo de conciencia.

Cambio de Calzoncillos: Hay unos como mi suegro que se ponen el famoso pantaloncillo térmico y no se lo vuelven a quitar hasta que no cesen las horribles noches de Marzo. Comienzan blancos y terminan amarillos pollitos.

Cambio de calzones para mujeres y no se si hay brasieres térmicos.

Cambio de Ropero: Bien guardados quedaron los trapos de Verano asi nos hayamos puesto solo las mismas 3 prendas de siempre y abundan y predominan las mangas largas, busos, chaquetas, gorros y más gorros.

Cambio de alimentación: Ya no se le jala tanto a la grasa de los Asados. Época para darle más proteínas al cuerpo.

Cambio de de hábitat: Sobretodo para los animales y aves: Que comienzan a emigrar hasta la misma ‘patagonia Argentina’. Aunque todavia se ven patos mas desprogramados sin saber que rumbo coger.

Cambio de colores: Los árboles muestran su gama de colores hasta caérseles por completo las canas de la vejez que en este caso son las hojas.

Cambio de Religión: Si así lo desea, pero en este caso, no es cuestión de religión si no de ‘Fé’, por que al igual que Arjona: Jesús hermanos míos no es verbo, es sustantiiiivo.

Pero hay algo que definitivamente no cambio. Vivir en Canadá y ser orgullosamente Colombiano.

Otoño es una época donde soplan buenos vientos para todos y buenas hojas para todos. A barrer hojas se dijo!

Epoca para cerrar la llave de algunas tuberías, cambiar de filtros de aires, cerrar bien las ventanas y hasta para reorganizar las herramientas del garage y guardar el desfile de bicicletas.

Epoca en donde comenzamos a extrañar la gente del vecindario, el panorama es desolador aunque repleto de carros por doquier.

Epoca en donde no se vuelven a escuchar los pájaros escasamente uno que otro cuervo. Hasta extrañaremos el olor a racum espichado.

Época para ahorrar energía y derrochar de la buena prendiendo el bombillo de paisalinas.

We can’t complain! No nos podemos quejar, tanto el pasado Verano como este Otoño que se abre paso han sido muy benévolos con nosotros. Hoy Nov. 10 celebro mis 6 años en Canadá y se que es hora algo de oscuridad, algo de temor, algo de nieve, algo de melancolía, algo de tristeza, de estrés, de reflexión; para demostrarnos que tan débiles y a la vez que tan brillantes somos.

Yo como cualquier otro ser humano llegué a sentir estos síntomas otoñales y recibí muchas respuestas de alivio en mis e-mails. Pero yo contesté con una sonrisa dibujada en mis labios diciéndoles que: En un Otoño como este tengo el bombillo mas prendido que nunca.

Con algo de experiencia canadiense he llegado a comprender y a entender que todos estos cambios Otoñales son parte esencial para nuestro crecimiento emocional y espiritual en este país que ‘nos ha adoptado para que nos adaptemos’, porque como dice mi dicho:”En Canadá o te ‘aclimatas’ o te ‘aclimueres”. Así que sonríe Dios existe y yo también. Att. El señor de los bombillos!

Gustavo Salinas ‘Paisalinas’

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